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Cachemira

molo

Ser nada más: la nada es esto. Ser nada más allá de la propia soledad, con un toque de locuacidad. ¿Y para qué?

Desde el día en el que tuve la impresión de haberlo entendido todo de un golpe cambiaron muchas cosas.
Empezó así: era de noche y lloraba en un huerto. Era verano. Estaba sentado sobre una piedra bajo la copa de un manzano marrón. Cuando D. vino a buscarme, ya no quedaba nada por decir. Imaginar el día siguiente: hacer de nuevo las mismas cosas, del mismo modo, otra vez, como si nada hubiera pasado. Imposible. Las palabras por pronunciar se anidaban bajo las múltiples variantes de un dolor que doblegaba al silencio cualquier discurso. Hacía falta poner orden. Continue reading Cachemira

Arthur Reid – O la fidelidad

 

Arthur Reid

La puerta del Griffin se abrió a las tres en punto de la tarde como todos los días a lo largo de los últimos setenta y dos años.

Fuera, el gris del asfalto se mezclaba con el del aire frío que despedía al otoño con una espesa capa de niebla noviembrina. Detrás de la tupida llovizna inglesa, apareció Arthur empapado hasta las gafas, intentando cerrar el maldito paraguas antes de entrar con toda la prisa que su cuerpo noventañero le permitía.

Sin que la urgencia de un refugio alterase mínimamente su contención británica, cerró con premura la puerta sobre las calles desiertas de Warmley, se limpió los zapatos mojados encima de un educado felpudo que decía Hello y dejó el paraguas a escurrir en una esquina a un lado de la entrada.
Lo hizo todo con el cuidado de un hombre diligente que acaba de regresar a su propia casa y, al fin y al cabo, el Griffin había sido su segundo hogar a lo largo de más de siete décadas. Continue reading Arthur Reid – O la fidelidad

Trabajar cansa n.1: Víctor

tempi-moderni

Todo empezó a complicarse irremediablemente cuando el amplio abanico de opciones disponibles con el que solía orear sus jornadas se redujo sin preaviso en un esmirriado número de posibilidades que exigían una elección sin demora.
Pasó de repente, por la mañana. Había transcurrido alrededor de cuatro años desde la última crisis económica que arrastró al mundo en un báratro financiero cuando, un día como cualquier otro, mientras varios miles de brokers del planeta hacían felices a unas pocas docenas de afortunados millonarios del mismo planeta, por primera vez después de un tiempo que había dejado de medir, Víctor se despertó sin aquel sutil azoramiento sepultado en un recoveco del estómago al que se debía aquella crónica sensación de náusea que le había acompañado a lo largo de todos los días que lograba recordar.
Se quedó en la cama boca arriba, con los ojos hacia el techo observando como la luz, filtrando por los agujeros de la persiana entreabierta, se tragaba la sombra de la habitación. Entonces se acordó que le habían despedido.
Debido a una inaplazable reestructuración de la empresa necesaria para superar las difíciles circunstancias de este período tan complicado, le dijeron. Le dijeron sentimos mucho que tengas que ser tú, y quizás era verdad. Le preguntaron si tenía alguna consulta; él les estrechó las manos, recogió sus cosas y se fue sin protestar. Continue reading Trabajar cansa n.1: Víctor

Noches obreras

operai 011

A todos los obreros y a sus hijos.

 

El comedor de mi casa no es grande. Pero es acogedor y tiene dos balcones desde donde entra todo el sol del sur, por la mañana.
Es lo bastante amplio para recibir una mesa redonda, cuatro sillas, un sofá, un sillón, el muebles que ocupa toda la pared con el hueco para el televisor nuevo.
Mi padre.
Si lo veo es porque es hora de cenar. Y si viene a cenar es porque no tiene el turno de noche. Nadie sabe nunca si está porque no le toca trabajar o porque está en paro forzoso: él no nos dice nada, y nosotros hemos aprendido a no preguntar.
Mi madre no le pregunta porque sabe que empezaría a imprecar. Creo que, de alguna manera, lo intuye a través de imperceptibles indicios que ella sólo es capaz de captar.
Mi hermano no pregunta porque ni siquiera sabe lo que significa paro forzoso. Su mayor problema es encontrar la manera de procurarse una playstation, de las que se pueden trucar para que funcionen los juegos copiados de los originales de sus amigos.
Yo, sólo sé que ensalada con atún significa paro forzoso y pollo a la plancha con patatas al horno o fritas algo distinto, seguramente mejor. Continue reading Noches obreras