Crónicas de una ciudad paralela

Crónicas de una ciudad paralela es un cuaderno de bitácora, una antología de lo posible, una recopilación de reflexiones y cuentos, una colección de viajes extemporáneos en el universo del pensamiento.

Si fueras una copa, bebería hasta el fondo

a r.

Quizás porque destiñen en su tinta
da voz a las palabras que no acierto
el ruido de las cosas, los intentos.
Por esto entonces callo y no te digo
la foto que me mira en el despacho o
la imagen del hoyuelo en tu mejilla,
ni cuento mis mañanas sin el miedo
por levantarme con los días despiertos.

Pero podría decirte por ejemplo
de nuestro desayuno en la cocina
de la mirada quieta en la rutina
que queda en paz aunque quiebre todo.
También podría decirte que he elegido
que tuyos sean los ojos, la mirada
delante de los que dejar al tiempo
el tiempo de agotarme sin vergüenza.

Amarte es un modo de cumplir con el sentido
la forma de quedarse en el abrazo de la casa
aunque las paredes tengan grietas por doquier.

Si fueras una copa, bebería hasta el fondo.

Aquí nadie es feliz

crollo

Aquí nadie es feliz ni siquiera en Navidad.

hay un hueco entre tus dientes que casi cabe un tren
me lo creo que no te ríes ni siquiera por error.

A dónde coño vas como un bobalicón
con este puño arriba que aprieta cuatro moscas?

Decir cosas hermosas no quita la halitosis
y baja este brazo que te sudan los sobacos.

Con los ojos embetunados ves el mundo sólo en plazos
por esto luego el daño siempre te parece poco.

Mañana es la palabra, esto si logras llegar
contaminar los cuerpos es la gran revolución.

Los abrazos cohibidos por el hedor a piel
sólo es el resultado de los descuentos del jabón.

Si quieres acercarte antes que todo desplome
el riesgo es que al caernos gritaremos juntos.

 

Arthur Reid – O la fidelidad

arthur reid

 

La puerta del Griffin se abrió a las tres en punto de la tarde como todos los días a lo largo de los últimos setenta y dos años.

Fuera, el gris del asfalto se mezclaba con el del aire frío que despedía al otoño con una espesa capa de niebla noviembrina. Detrás de la tupida llovizna inglesa, apareció Arthur empapado hasta las gafas, intentando cerrar el maldito paraguas antes de entrar con toda la prisa que su cuerpo noventañero le permitía.

Sin que la urgencia de un refugio alterase mínimamente su contención británica, cerró con premura la puerta sobre las calles desiertas de Warmley, se limpió los zapatos mojados encima de un educado felpudo que decía Hello y dejó el paraguas a escurrir en una esquina a un lado de la entrada.
Lo hizo todo con el cuidado de un hombre diligente que acaba de regresar a su propia casa y, al fin y al cabo, el Griffin había sido su segundo hogar a lo largo de más de siete décadas. (more…)

Metrópolis

con estos edificios ya no se ve el futuro
son muchos en los balcones tomando las medidas
¿mas cómo hemos podido – con toda esta gente
en las orgías de cruces y coros de blasfemias
y el metro como un carnero – terminar tan solos?

leí* que en Nueva York la semana pasada
en veinticuatro horas nadie tuvo el tiempo
de matar a nadie que si eso fuera
un signo o el comienzo de algo asumiría
el riesgo de un paseo.

ahora con la crisis ni encienden los faroles
aprietan cinturones – al cuello es más noticia
dice el telediario que hay que estar alerta,
los ojos bien abiertos, las manos en los bolsillos
cumplir con los impuestos, mirar hacia delante.

¿y delante qué se ve?

 

 

ahora quédate si cuentas con quedarte sentado
a leer en los periódicos lo que te acontece.

 

 

 *New York City Has Day With ‘No Violent Crime’, For First Time In History, The Huffington Post UK, 29 Noviembre 2012.

 

Trabajar cansa n.1: Víctor

Todo empezó a complicarse irremediablemente cuando el amplio abanico de opciones disponibles con el que solía orear sus jornadas se redujo sin preaviso en un esmirriado número de posibilidades que exigían una elección sin demora.
Pasó de repente, por la mañana. Había transcurrido alrededor de cuatro años desde la última crisis económica que arrastró al mundo en un báratro financiero cuando, un día como cualquier otro, mientras varios miles de brokers del planeta hacían felices a unas pocas docenas de afortunados millonarios del mismo planeta, por primera vez después de un tiempo que había dejado de medir, Víctor se despertó sin aquel sutil azoramiento sepultado en un recoveco del estómago al que se debía aquella crónica sensación de náusea que le había acompañado a lo largo de todos los días que lograba recordar.
Se quedó en la cama boca arriba, con los ojos hacia el techo observando como la luz, filtrando por los agujeros de la persiana entreabierta, se tragaba la sombra de la habitación. Entonces se acordó que le habían despedido.
Debido a una inaplazable reestructuración de la empresa necesaria para superar las difíciles circunstancias de este período tan complicado, le dijeron. Le dijeron sentimos mucho que tengas que ser tú, y quizás era verdad. Le preguntaron si tenía alguna consulta; él les estrechó las manos, recogió sus cosas y se fue sin protestar. (more…)

Tramell contra Tramell

Y la tortura existe. Y las flores de romero existen.
(A. Inglese, La distrazione, 2008)

 

Lo normal es que uno piense que el mal también es feo. Sin embargo, hay veces en las que lo monstruoso, lo horrendo, se resguarda ocultándose bajo unas insospechables capas de hermosura. Una de estas lleva el nombre de Eric Gaspard P. B. Tramell[1]. (more…)

Slot

raramente te enteras de ti también la noche hace sombra si el cuerpo a la luna expone la carne la piel marchita significa que el tiempo esconde en los surcos rugosos el secreto de la supervivencia acostumbrarse a morir un poco a la vez (more…)

Noches obreras

A todos los obreros y a sus hijos.

 

El comedor de mi casa no es grande. Pero es acogedor y tiene dos balcones desde donde entra todo el sol del sur, por la mañana.
Es lo bastante amplio para recibir una mesa redonda, cuatro sillas, un sofá, un sillón, el muebles que ocupa toda la pared con el hueco para el televisor nuevo.
Mi padre. (more…)